Deja de improvisar cada vez que tienes que dar información sobre tus proveedores. 

¿Te piden información sobre tus proveedores y tienes que buscarla en varios sitios para poder responder? 
 
Al principio no parece gran cosa. 
 
Llega en forma de peticiones sueltas: un cliente que quiere más detalle de la cadena de suministro, un Excel, un cuestionario… 
 
Intentas ubicarte, ver qué te están pidiendo exactamente y tirar de lo que ya tienes. Buscando aquí y allá vas encajando las piezas como puedes. 
 
Consigues responder y el tema queda más o menos resuelto. 
 
Hasta que vuelve a pasar. Y luego otra vez. Y otra. 
 
Porque cuando ya no es una, sino varias peticiones que te obligan a hacer lo mismo, lo que antes resolvías en un rato empieza a ocupar cada vez más tiempo y deja de ser algo puntual. 
 
No porque se estén haciendo mal las cosas, sino porque cada petición tira de información repartida en varios sitios y hay que juntarla. 
 
Eso, repetido, se acaba atascando. 
 
Si estás en ese punto, necesitas una base sólida para responder  sin empezar desde cero cada vez. 
 
El checklist que te dejo es una forma de ver esa base y entender qué piezas te faltan para empezar a trabajar así 
 
Déjame tu correo y te lo envío. 

 
Durante años, en compras las decisiones se tomaban y se ejecutaban sin necesidad de documentarlas ni ordenarlas. 
 
Se trabajaba con criterio, los proveedores respondían y el negocio seguía adelante. No hacía falta ponerle nombre a todo eso ni estructurarlo de forma explícita. 
 
Ahora sí y ahí es donde se complica la cosa. 
 
Porque cuando te piden que expliques cómo decides, cómo evalúas o cómo gestionas riesgos, te das cuenta de que no hay una forma definida de hacerlo. 
 
La información existe, pero está en diferentes sitios y no se encuentra a la primera. 
 
Las decisiones son correctas, pero no están documentadas y dependen de quien las ha tomado en cada momento. 
 
Cada área tiene su parte, pero no está todo en el mismo sitio ni se utiliza igual. 
 
Por eso cada petición de información obliga a buscar datos, juntarlos y comprobar que encajan. 
 
No es un problema de esfuerzo. 
 
Es que no hay nada construido sobre lo que apoyarse. 
 
Mientras eso no cambie, cada nueva petición va a costar lo mismo o más que la anterior. 
 
El checklist que te dejo permite ver con claridad qué base necesitas para dejar de trabajar así. 
 
Déjame tu correo y te lo envío. 

Cuando tienes que trabajar así de forma constante, el problema deja de ser algo puntual. 
 
Además, te empiezan a pedir más detalle, más consistencia, más claridad en cómo se toman las decisiones. Y todo eso llega mientras el día a día sigue siendo el mismo. 
 
Pedidos urgentes, incidencias con proveedores, prioridades que cambian. 
 
“Yo casi nunca tengo tiempo de avanzar dentro del departamento. Tengo el tiempo justo para apagar fuegos.” 
 
En ese contexto, lo importante siempre queda para después y se va acumulando. 
 
Empiezas a notarlo porque cada vez hay más cosas que revisar, más información que encajar, más dudas sobre si lo que estás enviando tiene sentido o no.  
 
Cuando por fin encuentras un hueco para investigar qué es eso de “compras sostenibles”, tienes la sensación de que esto tiene más cosas de las que pensabas y empiezas a darte cuenta de que necesitas ordenar todo esto y tener claro qué información tienes, cuál falta y cómo utilizarla cuando te la piden. 
 
El checklist es la forma perfecta de empezar. 
 
Déjame tu correo y te lo envío. 

Después de descargarte el documento, empezarás a recibir mis correos. 
 
En ellos voy más allá del checklist: verás cómo aplicar todo esto en tu caso y empezar a ordenar compras sin pararlo todo.

Angelica Torres

Soy Angélica Torres y trabajo con departamentos de compras de diferentes tamaños y sectores. 

Unas veces porque quieren certificarse en la ISO 20400 de compras sostenibles. Otras, porque quieren implantar la sostenibilidad en compras pero no pueden invertir en la certificación y saben que la sostenibilidad no es algo secundario.
Casi siempre llegan después de darse cuenta de lo mismo.
 
Pensaban que esto iba de hacer algunas cosas bien, responder un par de preguntas y ponerse un poco al día. Hasta que empiezan a indagar y ven que hay bastante más detrás. Más información que recopilar, más decisiones que justificar y más piezas que encajar de las que parecía al principio.

Eso es lo que sale en muchas de las conversaciones que tengo:  
“quería un poco situarme”, 

“estoy recogiendo información para ver por dónde queremos ir” 

“empecé a indagar y me di cuenta de que esto llevaba muchísimas más cosas que yo desconocía”. 

Puedes seguir resolviéndolo como hasta ahora, cada vez desde lo que tengas a mano. 
 
O puedes empezar a ordenar todo eso. 
 
No para hacerlo perfecto. 
 
Para dejar de depender de cada solicitud de información. 
 
Este checklist es la forma de empezar a verlo. 
 
Déjame tu correo y te lo envío. 

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